Frente A La Dura Represión Del Gobierno De Iván Duque, Nuestra Solidaridad Y Apoyo Al Pueblo Colombiano

por Willander Pushaina

 Euskal Herria, 4 de mayo de 2021

El pasado 28 de abril, el pueblo colombiano salió a las calles en demanda de condiciones de vida justas, en contra de la reforma tributaria del Gobierno de Iván Duque y en la exigencia de un país en paz con justicia social. Desde entonces se encuentran en Paro Nacional indefinido y desde entonces, la respuesta del Gobierno ha sido una brutal represión contra las personas que legítimamente están ejerciendo su derecho a la protesta, exigiendo una vida digna, en un país donde las violaciones a los derechos humanos son una realidad cotidiana.

En un sistema democrático uno de los derechos fundamentales es el de la protesta social y éste debe de ser respetado y garantizado por el Estado. Sin embargo, el Gobierno colombiano ha militarizado el país, violando de este modo toda garantía constitucional. Calles, caminos y carreteras se han llenado de policías y militares con el objetivo, no de proteger a la población, sino de reprimirla ante la exteriorización de demandas que exigen tener en cuenta las difíciles condiciones de vida de las mayorías sociales. Ciudades grandes y pueblos pequeños son centros de una protesta que desborda al Gobierno, encerrado en su discurso de vandalismo y subversión utilizado durante décadas para tratar de desgastar a quienes protagonizan las demandas sociales por un sistema tributario justo y progresivo que permita cubrir las necesidades básicas de la población, así como en la exigencia de un desarrollo real e integral de los Acuerdos de Paz, fundamental para el avance hacia una paz estable y duradera.

Según la Plataforma GRITA de Temblores ONG, desde el inicio del Paro Nacional se reportan 940 casos de violencia policial, 92 víctimas de violencia física por parte de la Policía, 21 personas asesinadas, 672 detenciones arbitrarias, 30 casos de disparos de arma de fuego y 4 víctimas de violencia sexual por parte de la Fuerza Pública, entre otras acciones violentas. Los datos y cifras son confusos, pero las imágenes grabadas con vídeos caseros en las diversas ciudades del país no dejan lugar a dudas y muestran a una Fuerza Pública que usa armas de fuego contra una población que no cuenta con más arma que su palabra y su dignidad.

Ante esto, las organizaciones de derechos humanos y cooperación que hacemos parte de la Kolektiba Colombia (red vasca de solidaridad con Colombia), a diferencia de los gobiernos europeos, no podemos permanecer calladas. Los asesinatos y amenazas contra los liderazgos sociales se elevan a cifras por encima de los años de guerra. Pero ahora es la población colombiana la que está siendo reprimida, perseguida, herida y, en demasiados casos, asesinada por órdenes de un gobierno que pierde minuto a minuto su legitimidad.

DENUNCIAMOS la represión brutal e injustificada (como toda represión) contra quienes legítimamente protestan en las calles.

EXIGIMOS al Gobierno de Iván Duque que pare la masacre y retire de las ciudades y pueblos a unas fuerzas armadas que no protegen a la población.

DEMANDAMOS el esclarecimiento de todos los hechos de violencia protagonizados por la Fuerza Pública (Policía y Ejército) y que se definan las responsabilidades que correspondan, tanto en los niveles oficiales de las mismas como en aquellos gubernamentales que han dado estas órdenes.

EXPRESAMOS nuestra solidaridad con todas las personas que han sufrido y sufren las consecuencias de la criminalización de la protesta.

Nos UNIMOS a los pueblos de Colombia en sus justas demandas por una mejora verdadera de sus condiciones de vida, en sus exigencias de un país en paz con justicia social.

SOLICITAMOS a la comunidad internacional que realice expresiones de solidaridad con el pueblo colombiano, así como las presiones diplomáticas y políticas necesarias ante el Gobierno de Iván Duque para que pare las masacres.