Comunicado de las autoridades del territorio ancestral Resguardo kwe’sx kiwe nasa

por ONIC

Las Autoridades Ancestrales del territorio Indígena KWE´SX KIWE NASA: Chorrera Blanca, las Pilas, Nasa Dxikh, La Nueva Aventura y Bellavista, rechazamos y denunciamos la violencia sistemática que se presentó el 05 de Septiembre de 2019, en el corregimiento de Villa Colombia, Jamundí (Valle). Lugar donde se apagó el sol para el comunero Omar Gusaquillo, oriundo del Territorio Ancestral Aguas Limpias del Alto Naya, quién se encontraba bajo jurisdicción del territorio Indígena KWE´SX KIWE NASA; al cual le fue arrebatada su vida por hechos violentos.

Es inaceptable que en menos de 3 días ocurran masacres que atentan contra la vida de los líderes que buscan un mejor desarrollo social. Tal es el caso de las muertes perpetradas en los municipios de Suarez y Buenos Aires (Cauca); el primer caso se presentó el 1 de septiembre de 2019, en Suarez, donde fueron masacradas 5 personas; entre las cuales se encontraban la candidata a la alcaldía del Municipio KARINA GARCÍA y junto con ella, la representante de Víctimas AIDE TROCHEZ. Posteriormente en Buenos Aires, fallece la Autoridad Tradicional de Cerro Tijeras GLABELY RAMOS y el comunero YEISON OBANDO LLANTEN, por parte de fuerzas armadas.

Cabe mencionar que Jamundí no es ajeno a estos actos violentos, ya que el pasado 14 de Agosto del año en curso, llegó a la Casa Indígena una granada y un panfleto en el que se amenaza a la guardia indígena y al comunero indígena CRISTIAN TOCONAS, quien se desempeña como defensor de Derechos Humanos; además, es candidato al concejo de Jamundí.

Este tipo de situaciones le causan desarmonía a la comunidad y a la Uma Kiwe (madre tierra); generando dolor entre aquellos que le apostamos a la paz, el buen vivir para los Pueblos y la sociedad colombiana.  En ese sentido, rechazamos los hechos de violencia en nuestras comunidades e instamos a la alcaldía de Jamundí y al Gobierno Nacional, que sean fijadas políticas para la protección de la vida de las comunidades más vulnerables y a su vez, la vida de los líderes y lideresas que le apostamos a la paz.

Las comunidades indígenas y campesinas le apostamos a la paz y a la armonía de los territorios, basándonos en los principios de Unidad, Territorio, Cultura y Autonomía. Desde estos cimientos se implementan políticas de protección territorial con el fin de preservar la vida, la cultura, el respeto y la unidad entre la sociedad. Dicha situación le incomoda al Gobierno, los empresarios, las multinacionales y a los actores armados, porque los pueblos indígenas buscamos la defensa territorial y cultural, garantizando el buen vivir y los derechos de los pueblos para seguir caminando en armonía.

El caso de Omar Guasaquillo y el compañero campesino (omitimos su nombre por seguridad), despiertan grandes dudas en nuestros territorios: ¿Quién o quiénes nos están matando?, ¿Bajo qué causas o pretextos se están incrementando los asesinatos y las amenazas con panfletos a nombre de grupos armados y/o bandas de narcotráfico?

Para sumar a la desgracia, le agregamos la ingobernabilidad del Gobierno Duque y las instituciones militares que en varias oportunidades ESTIGMATIZAN y DIFAMAN la labor de liderazgo de los defensores de Derechos Humanos en Colombia.

Es preocupante e indignante el vil asesinato del comunero OMAR GUASAQUILLO, pues en este caso no fueron las bandas criminales, sino un escuadrón del Ejército Nacional llamado  BÚFALO,  quiénes  bajo  las  directrices  del  Coronel  Gonzales  de la  Tercera Brigada del Batallón Pichincha, asesinaron indiscriminadamente los sueños de este compañero y desarmonizaron nuestro territorio. No obstante, este hecho no terminó ahí, ya que, en aras de camuflar su infame asesinato, dejaron al lado de Omar una escopeta tipo (Guacharaca) y un camuflado militar. ¿Será que volvieron los falsos positivos?

No tenemos respuesta a esta situación, pero, nuestra comunidad no va a permitir que el asesinato de nuestro compañero sea manchado con señalamientos inescrupulosos, que indican que este joven era un guerrillero en combate. Lo ocurrido el pasado 5 de Septiembre solo tiene un nombre, HOMICIDIO, donde el responsable es el Estado Colombiano y su fuerza militar.

Hacemos un llamado y a su vez, una invitación a los organismos de Derechos Humanos, Nacionales e Internacionales, gubernamentales y no gubernamentales, además de medios de comunicación para que difundan este comunicado y nos acompañen el próximo 17 de Septiembre del presente año, a las 9:00 a.m. a UNA RUEDA DE PRENSA, que se llevará a cabo en el parque principal del corregimiento de Villa Colombia (Jamundí – Valle).

¡Denunciamos los hechos mencionados en pro de la defensa de los Derechos Humanos y de la vida!

TEJIDO DE DERECHOS HUMANOS Y LEGISLACIÓN INDÍGENA