Líderes sociales del Catatumbo buscan frenar la guerra

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2018-03-26

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La sociedad civil de esa región de Norte de Santander plantea abrir espacios de dialogo para evitar que la confrontación armada entre el Epl y el Eln se siga recrudeciendo. Piden garantías al gobierno nacional.

La población civil del Catatumbo, en Norte de Santander, está en medio de una guerra entre el Ejército Popular de Liberación (Epl) y el Ejército de Liberación Nacional (Eln). Civiles heridos, restricciones a la movilidad y al acceso a servicios son los padecimientos de los catatumberos debido a la confrontación armada. Los municipios más afectados son San Calixto, Hacarí y las partes altas de El Tarra y Sardinata.

Aún en los días difíciles de la guerra la sociedad catatumbera ha expresado su rechazo frente a las acciones armadas. En municipios como Teorama y El Tarra se han visto marchas en las calles por medio de las cuales los habitantes de esa región fronteriza le piden a los grupos armados que respeten el derecho internacional humanitario, es decir, que saquen a la sociedad civil de la guerra.

La respuesta de los armados no se ha hecho esperar. En el corregimiento de Filo Gringo, de El Tarra, tras las afectaciones que los combates tuvieron sobre la escuela y algunos bienes civiles, integrantes del Epl amenazaron a los promotores de una protesta en la cual les exigían a los armados no afectar a la población. En ese contexto se encuentran los líderes de la región. A pesar de los riesgos evidentes que están corriendo, insisten en abrir espacios de dialogo para que la guerra entre los dos grupos armados no escale. Con esa intención han hecho asambleas en El Tarra, Teorama y Hacarí.

La Asociación Minga trabaja hace 25 años en la zona apoyando, sobre todo, el trabajo del Comité de Integración Social del Catatumbo (Cisca), una organización social de la región. Hablamos con dos personas de Minga sobre los riesgos que se ciñen sobre los líderes y las posibilidades de que el Estado aporte a la solución del problema.

¿Cuál es la situación están los líderes sociales en el Catatumbo en medio del conflito entre el Epl y el Eln?

Están en la labor de juntarse, de generar espacios de dialogo entre las distintas fuerzas sociales, movimientos sociales y entidades como las personerías, las iglesias y las alcaldías buscando generar espacios donde se encuentren soluciones a la crisis. Los líderes comunales son los que están atendiendo la crisis humanitaria que se está presentando por las confrontaciones. Están con mucho miedo frente a la estigmatización de siempre, a los señalamientos que siempre han sufrido y que en esta coyuntura podrían recrudecerse. Los líderes están bastante preocupados también ante lo que acaba de suceder con el senador Alberto Castilla, líder histórico del Catatumbo. Temen que si hacen algo después los pueden señalar de violar la ley. El contexto les está exigiendo ser mediadores en la confrontación, pero se sabe que no se puede hacer mediación con actores armados si no hay autorización del Gobierno Nacional. Están esperando que el Estado responda, pero no con más militarización.

¿Por qué hay tanta movilización en esta oportunidad en contra la guerra?

Últimamente las organizaciones sociales del Catatumbo han estado con el proceso de paz. Las organizaciones del Catatumbo tienen una presencia importante en el consejo departamental de paz, son las que han impulsado que ese consejo socialice los acuerdos de paz, se hicieron cuatro foros. Se han venido construyendo agendas interculturales de paz que es la manera como las organizaciones están tratando de ordenar sus problemas de región. Las comunidades del Catatumbo y sus organizaciones comunales han expresado la voluntad de paz.

¿Nunca se vio tanto consenso en el movimiento social para rechazar la violencia?

Ese consenso siempre ha estado. Todos los movimientos sociales del Catatumbo, por más diversos que son, siempre han buscado la salida política al conflicto armado y maneras para resguardar la vida y la permanencia de las comunidades en el territorio. En este momento el llamado se hace mucho más evidente tal vez porque el proceso de paz con las Farc le imprimió una esperanza no sólo al Catatumbo, sino a todo el país. La gente esperaba que con eso aminorara la vulneración de sus derechos y están viendo que eso no ha sucedido del todo.

Hay mucho temor porque la región pueda convertirse en otro Arauca ¿Creen que eso puede pasar?

Ese es el riesgo que tienen los líderes en la zona del Catatumbo, las organizaciones y el movimiento comunal. Temen que por plantear un dialogo y asumir un liderazgo en la solución del conflicto queden señalados por alguno de los bandos. Necesita que el Gobierno no militarice la región, que no amenace con las fumigaciones, que reconozca el liderazgo de las comunidades para resolver los conflictos y que garantice que no va a haber judicializaciones ahora ni más adelante.

¿El Estado cómo puede ayudar a resolver la crisis en el Catatumbo?

La gente no quiere más grupos armados en el territorio. No ven en la militarización ninguna solución. Los líderes de la región fueron capaces de resolver situaciones muy complicadas en las épocas del paramilitarismo. Fue gracias a las negociaciones de paz y a la resistencia de las comunidades a ese grupo armado que se superó esa situación. La militarización empeoraría la situación porque los grupos ilegales allá señalarían a las comunidades de trabajar con el Ejército.

Otra salida es en términos de lo político. Para que el país pueda disfrutar la paz esta se tiene que hacer con todos los actores armados. Esta crisis que se sufre es resultado del mal proceso de desarme que se dio sin garantías para las personas que dejaron las armas y por los espacios que dejan las Farc. Esto se soluciona si se avanza con el proceso de paz que se viene desarrollando en Quito con el Eln, pero también si se le da al Epl estatus de actor político y si se acerca un posible proceso para concretar la paz en una región como el Catatumbo. Si no se le da el estatus político al Epl va a seguir en la búsqueda de esa legitimidad generando acciones de guerra y eso afecta a la sociedad civil que está cansada de tanta guerra.

¿Qué otras medidas puede tomar el Estado para aplacar la crisis?

Darle el espaldarazo político a las organizaciones sociales. Apoyar las iniciativas de los espacios de diálogos que desde las juntas de acción comunal se están queriendo proyectar. Lo otro es que la gente se está viendo afectada no solo por los disparos y los muertos, sino que también han empezado a escasear los alimentos. Se podría pensar en apoyos a esas comunidades que están teniendo problemas en su seguridad alimentaria. Las juntas de acción comunal luchan por la permanencia en el territorio, se quiere evitar el desplazamiento masivo.

En general es bajarle a la estigmatización que se ha hecho siempre del Catatumbo inclusive impulsada desde el mismo gobierno, por ejemplo, cuando el presidente Juan Manuel Santos dijo que el Catatumbo era el Bronx. Nunca se le ha reconocido a la comunidad de la región toda la vitalidad que tiene para transformar su territorio, su cultura, su filosofía.

Fuente: Colombia 2020: https://colombia2020.elespectador.com/pais/lideres-sociales-del-catatumbo-buscan-frenar-la-guerra 

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