Comunicación a la opinión pública nacional e internacional ante desacato del Gobierno Nacional representado por el ministerio de defensa y las fuerzas militares

por ONIC

Desde el Territorio de Convivencia, Diálogo y Negociación de la sociedad civil en La María, Piendamo, Cauca, las comunidades y autoridades de los 10 pueblos indigenas organizados y representados en el Consejo Regional Indígena del Cauca – CRIC, se permite informar a la opinión publica nacional e internacional, a todos los defensores y organizaciones de derechos humanos, a todas las organizaciones indigenas del orden nacional, a los diferentes movimientos y sectores sociales y populares, y a los ciudadanos en general, que en el día de ayer 23 de febrero del 2018, el Gobierno Nacional nuevamente y de manera injustificada incumple con la Sentencia No. 225 proferida por el Tribunal Contencioso Administrativo del Cauca de fecha 09 de abril de 2015, la que contiene una exigencia de mínima humanidad por parte del Estado, consistente en el reconocimiento de responsabilidad por el vil y cobarde asesinato del comunero JOSÉ EDUIN LEGARDA VASQUEZ en diciembre de 2008, y la expresión de perdón publico como reparación simbólica para el resarcimiento del daño individual y colectivo.

Hoy todos somos JOSÉ EDUIN LEGARDA VASQUEZ, hoy todos somos las victimas individuales y colectivas de este asesinato, hoy todos somos los ignorados y olvidados por un Gobierno Nacional que no muestra la mas exigua manifestación de arrepentimiento y que ha buscado cualquier excusa para burlar y no darle la cara al movimiento indígena por la muerte de uno de muchos comuneros y comuneras que han caído a manos de la Fuerza Publica, y que configuran crímenes de Estado.

El mensaje que nos envía hoy el Gobierno Nacional es claro y directo, no solo cometen asesinatos contra nuestros comuneros y comuneras, no solo violan su mandato atacando a la población que deberían defender, no solo incumplen su obligación constitucional de proteger la vida, honra y bienes de todos y todas, sino que tampoco están dispuestos a cumplir los fallos judiciales, es decir, se oponen reiteradamente a encauzar su comportamiento dentro del marco legal y constitucional, ni se adecuan a un momento histórico que debe ser de construcción de paz y reconciliación en el país.

Este Gobierno arrogante e indolente que oculta o minimiza un crimen cometido por su antecesor, que desconoce el dolor de la familia de JOSE EDUIN LEGARDA, del pueblo Nasa, de los 10 pueblos indigenas organizados y representados en el CRIC, y de todos los 106 pueblos indigenas de nuestro país, no se compadece con los miles de muertos que como Jose Edwin han caído en el proceso de resistencia y lucha para la pervivencia étnica y cultural no solo enfrentando a actores armados ilegales que anidan desde diversas ideologías sino también, como en este caso, resistiendo ante una fuerza publica que se supone debería actuar en el marco de la legalidad pero que con el asesinato a nuestro compañero decidió ponerse del lado de los ilegales.

Este no es un incumplimiento mas, este no es un incumplimiento cualquiera, es un incumplimiento que hiere de manera profunda el corazón de los indígenas, que hiere el núcleo esencial de los derechos fundamentales conquistados por los pueblos originarios, que hiere nuestra dignidad y nuestra memoria, que reta nuestra capacidad organizativa y de resistencia, que atenta contra la verdad que se quiere construir en el país.

La vida de Edwin Legarda no nos será devuelta, ni siquiera tendremos oportunidad próxima ni lejana de escuchar su vos, no contaremos con sus orientaciones, menos aun disfrutaremos de su sonrisa, nos perderemos por siempre del brillo de sus ojos pero un acto de reconocimiento de responsabilidad, reparación y perdón publico del Gobierno Nacional a través del Ministerio de Defensa Nacional y la Fuerza Publica, así fuera obligado y exigido mediante una sentencia judicial, hubiera servido para mitigar la desazón y el desconcierto que genero el ataque artero y cobarde contra nuestro comunero Edwin Legarda, por quienes deberían garantizar nuestra existencia, pero que prefirieron castigar a quienes habíamos luchado en la Minga de resistencia social y comunitaria durante ese año de 2008, cuando enfrentamos la seguridad democrática del entonces presidente Uribe.

Con el incumplimiento a esta orden judicial el Gobierno Nacional en cabeza del Ministerio de Defensa Nacional y las Fuerzas Militares decidió revictimizar a Aida Quilcue y su familia como sujeto individual y a los pueblos indigenas como sujeto colectivo, y con su comportamiento omisivo al no hacer presencia en este acto de reconocimiento de responsabilidad y de perdón publico, agrede y atenta nuevamente contra el proceso político y organizativo del Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC.

Hoy, 24 de febrero de 2018 cuando cumplimos 47 anos de existencia, queremos reiterar, reconocer y profundizar nuestra plataforma de lucha; en este escenario concitamos al gobierno nacional a hacer este acto de reconocimiento de responsabilidad y perdón publico en el resguardo de las Mercedes, en Monterilla, territorio ancestral Sat Tama Kiwe, entre los días 14, 15 y 16 de marzo del presente año, en donde estaremos reunidos en el contexto del cumplimiento del decreto 1811 de 2017.

EXIGIMOS VERDAD, JUSTICIA Y REPARACIÓN PARA TODA LAS VICTIMAS COLECTIVAS E INDIVIDUALES DEL MOVIMIENTO INDÍGENA Y SOCIAL COMO GARANTÍA DE NO REPETICIÓN Y CONSTRUCCIÓN DE PAZ.

JUNTA DIRECTIVA REGIONAL DE AUTORIDADES DE CABILDOS DEL CAUCA
CONSEJERÍA MAYOR DEL CRIC

Dado en el territorio de Convivencia, Dialogo y Negociación de la María, Piendamo, Cauca, el 24 de febrero de 2018, en la conmemoración de los 47 años de conformación del CRIC.