El Bosque Encantado avivó la esperanza de niños indígenas en la ONIC

por Soporte

• La niñez indígena como los Awá merecen soñar con bombas multicolores en su selva.

Pájaros, jaguar, zorrillo, arañas, serpientes, loros, guacamayos... se rencontraron con niños indígenas, la mañana del sábado 7 de octubre, en el auditorio Kimy Pernía Domicó de la ONIC. La selva de cemento se llenó de olores, sabores y colores y sonidos de la Madre Tierra al ritmo de la guitarra y magia del ´Colectivo Animal´ quienes avivaron recuerdos de sus territorios ancestrales a pequeñines indígenas de todas las edades.

El bosque encantado atrapó con su música a adolescentes, jóvenes y hasta niños de brazo que aplazaron su sueño matutino para disfrutar del concierto de las voces dulces del colectivo. A la par, una que otra bomba multicolor sonó, lo que motivó a volver a la triste realidad del recuerdo del estruendo de bombas bélicas que cercenan el presente futuro indígena en muchas selvas, sabanas, desiertos, ríos, mares... bosques minados de la Colombia Indígena, Afro y Campesina.

El fuego y el Ayú (coca) guió la mañana, iluminando rostros y rastros de fotografías de niños que simbolizan la esperanza, así como los desafíos que debemos tejer y clamar a una sola voz para que no sigan cortando flores en plena primavera, como la de Amaranta, de una WaunKerra que nos enrostra la partida de centenas de niños Wayu, Emberas, Sikuanis... por desnutrición, así como el rostro visible de niños Awá - quienes acompañan el cuerpo inerme de unos de los suyos que cayera en la pasada masacre de Llorente Nariño, Sur de Colombia.

Por ellos y por todos, la llama del fuego se mantiene fuerte y el canto de lo más profundo de la selva alimentaron la luz de la esperanza a decenas de niños y jóvenes diSoñadores indígenas en Bakatá (Bogotá).

Este momento de remembranza se posibilitó gracias el tejido conjunto entre la apuesta de la Maleta Viajera de Poetas y Escritores 2017 del programa de concertación del MinCultura, a través de la Fundación Tertulia Literaria, y la Consejería de Comunicaciones de la ONIC.

La Niñez indígena merece vivir en Paz, por ello claman en silencio, para que espacios como estos sean más constantes, sobre todo a aquellos que les toca al ritmo de realidades de sus padres, tener que vivir fuera de sus territorios ancestrales. Los sonidos y magia del bosque enCantado sigue latiendo... no lo silenciemos.

comunicaONIC